A veces posponemos los cambios en casa porque suponen un desembolso importante. Cambiar las ventanas para que no entre frío, mejorar el aislamiento o actualizar la caldera son decisiones que solemos dejar «para el año que viene». Sin embargo, este 2026 es el año en el que esperar sale caro.
En Ahorradoras estamos siguiendo de cerca los fondos europeos y las subvenciones estatales porque este próximo 30 de junio de 2026 se cierra una ventana (nunca mejor dicho) de oportunidad muy potente para mejorar nuestras casas sin que todo el peso recaiga en nuestro bolsillo.
¿Quién puede solicitar estas ayudas?
No es solo para grandes propietarios. Puedes pedirlas si eres:
- Propietaria, usufructuaria o arrendataria (inquilina con permiso para obras).
- La vivienda debe ser tu domicilio habitual y permanente (lo acreditarás con el volante de empadronamiento).
Más allá de las ventanas: ¿Qué puedes cambiar?
Aunque las ventanas son la estrella por su facilidad, hay muchas otras actuaciones que entran en las ayudas:
- Aislamiento térmico: El gran olvidado. Insuflado de paredes, aislamiento en techos o suelos. Es lo que más reduce el ruido y las facturas.
- Climatización: Cambiar tu vieja caldera por aerotermia, biomasa o bombas de calor.
- Energías renovables: Instalar placas solares fotovoltaicas.
- Agua Caliente: Cambiar el termo eléctrico por sistemas de energía solar térmica.
La oportunidad de los 3.000 y 6.000 euros
Existen dos niveles principales para hogares particulares:
- Pequeñas reformas (Programa 4): Cubre el 40% del coste, con un máximo de 3.000€ (inversión mínima de 1.000€).
- Grandes reformas: Si la mejora es más ambiciosa (como en casas unifamiliares), la ayuda puede subir a los 6.300€ o incluso superar los 18.000€ si el ahorro energético es muy alto.
El «truco» de Hacienda: El beneficio doble
Hacienda ha prorrogado las deducciones de IRPF hasta el 31 de diciembre de 2026. Lo mejor es que la subvención directa que recibas en tu cuenta no tributa. Es dinero «limpio» que no aumenta lo que pagas de impuestos. Puedes desgravarte:
- El 20%: Si reduces un 7% la demanda de calefacción (lo que logras solo con ventanas).
- El 40%: Si reduces el consumo de energía un 30% (combinando ventanas con caldera o aislamiento).
Tip de Ahorradoras: El ahorro real está en la planificación
Para que la reforma no sea un lío, toma nota de estos consejos del equipo:
- Compara partidas, no totales: Pide presupuestos desglosados (material, mano de obra, retirada de escombros y tasas). Solo así verás si te están inflando el precio de los materiales.
- La trampa de las subvenciones: Algunas empresas suben precios al saber que hay ayudas. Pide presupuestos antes de mencionar la ayuda para conocer el precio real de mercado.
- Certificado Energético independiente: Necesitas uno antes y otro después. Busca un técnico que no tenga relación con la empresa de la reforma para que la medición sea 100% objetiva.
- Outlets para lo estético: Si vas a cambiar también el suelo o azulejos, cómpralos tú misma en liquidaciones. Deja que el instalador facture solo la parte técnica de eficiencia para no perder la ayuda, y el resto júestionalo tú para ahorrar más.
Plazos y próximos pasos
Las obras deben estar finalizadas y certificadas antes del 30 de junio de 2026. Si empiezas ahora, tienes tiempo de sobra para comparar los tres presupuestos de rigor.
Puedes consultar todos los detalles técnicos y los enlaces de tu comunidad en el portal oficial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Te recomendamos verificar todo en la web oficial, ya que puede haber cambios. Este contenido ha sido creado por una redactora de Ahorradoras con el apoyo de la IA.
En Ahorradoras estamos siguiendo de cerca los fondos europeos y las subvenciones estatales porque este próximo 30 de junio de 2026 se cierra una ventana de oportunidad muy potente para mejorar nuestras casas sin que todo el peso recaiga en nuestro bolsillo.
¿Qué puedes cambiar exactamente? (Más allá de las ventanas)
Aunque las ventanas son la estrella por su facilidad, hay muchas otras actuaciones que «entran» en las ayudas y deducciones del IRPF siempre que mejoren la eficiencia de tu hogar:
- Aislamiento térmico (el gran olvidado): Puedes recibir ayudas por aislar paredes (por ejemplo, con insuflado en la cámara de aire), techos o suelos. Es lo que más reduce el ruido y las pérdidas de calor.
- Sistemas de climatización: Sustituir tu vieja caldera de gas o gasoil por aerotermia, calderas de biomasa o bombas de calor de alta eficiencia.
- Energías renovables: La instalación de placas solares fotovoltaicas para autoconsumo es una de las opciones más rentables ahora mismo.
- Agua Caliente: Cambiar el termo eléctrico convencional por sistemas de energía solar térmica o bombas de calor específicas para agua caliente.
La oportunidad de los 3.000 y 6.000 euros
Si haces una reforma en tu piso, existe una línea de ayudas (Programa 4) que cubre el 40% del coste, con un límite de 3.000 euros (inversión mínima de 1.000€).
Si la reforma es más ambiciosa (por ejemplo, en una casa unifamiliar donde cambias aislamiento y caldera), las ayudas pueden subir hasta los 6.300 euros o incluso más si se logra un ahorro energético superior al 60%.
El «truco» de Hacienda: El beneficio doble
Lo mejor de este 2026 es que estas ayudas son combinables con beneficios fiscales. Hacienda ha prorrogado las deducciones hasta el 31 de diciembre de 2026 para viviendas individuales:
- Deducción del 20%: Si reduces un 7% la demanda de calefacción/refrigeración (lo que sueles conseguir solo con ventanas).
- Deducción del 40%: Si reduces un 30% el consumo de energía primaria (al combinar ventanas con aislamiento o aerotermia).
- Dato Ahorradora: La subvención directa que recibas en tu cuenta no tributa. Es dinero «limpio» que no aumenta lo que pagas de IRPF.
Tip de Ahorradoras: El ahorro real está en la planificación
Para que esta reforma no se convierta en un quebradero de cabeza, aquí van los consejos de oro del equipo:
- Compara partidas, no totales: No aceptes un presupuesto de «3.500€ todo incluido». Pide que desglosen: coste del material (marca y modelo de la ventana o caldera), mano de obra, retirada de escombros y tasas. Solo así verás si te están inflando el precio de los materiales para compensar una mano de obra barata.
- La trampa de las subvenciones: Algunas empresas suben sus precios justo lo que calculan que vas a recibir de ayuda. Pide presupuestos antes de mencionar que vas a solicitar la subvención para ver el precio real de mercado.
- El Certificado Energético es tu seguro: Necesitas uno antes y otro después de la obra. Asegúrate de que el técnico que los haga sea independiente de la empresa que hace la reforma para que la medición sea 100% objetiva.
- Aprovecha los outlets para lo estético: Si además de las ventanas vas a cambiar el suelo, cómpralo tú misma en liquidaciones. Para la parte técnica (eficiencia), deja que lo compre el instalador para que la factura sea válida para la ayuda, pero el resto puedes pelearlo tú.
Plazos y pasos a seguir
Recuerda: las obras deben estar finalizadas y certificadas antes del 30 de junio de 2026. Si empiezas ahora, tienes tiempo de sobra para comparar los tres presupuestos de rigor y elegir la mejor opción.
Puedes consultar todos los detalles técnicos y los enlaces por comunidades en el portal oficial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Te recomendamos verificar todo en la web oficial, ya que puede haber cambios. Este contenido ha sido creado por una redactora de Ahorradoras con el apoyo de la IA.




