Tienes una casa. Tienes gastos. Y tienes una pensión que no siempre llega. Lo que igual no sabes es que puedes convertir esa vivienda en dinero —dinero real, en tu cuenta— sin tener que marcharte de ella ni un solo día.
Se llama nuda propiedad. Y aunque suena a tecnicismo de notaría, la idea es más sencilla de lo que parece.
Qué es exactamente la nuda propiedad
Cuando eres dueña de una casa, tienes dos cosas a la vez: la propiedad (el título legal de ser dueña) y el usufructo (el derecho de vivir en ella y usarla). La nuda propiedad consiste en vender la primera y quedarte con la segunda.
Dicho de otra manera: cobras por tu casa hoy, sigues viviendo en ella, y el comprador no puede hacer nada con la vivienda hasta que el usufructo se extinga. Tú mandas mientras vivas allí.
Cuánto dinero se puede recibir
Depende de tu edad y del valor de tasación del inmueble. A más edad, más recibes, porque el comprador tiene que esperar menos para poder utilizar la vivienda.
Para que te hagas una idea con números reales: Ana, 73 años, piso en Valencia valorado en 280.000 euros. Vendió la nuda propiedad y recibió 168.000 euros. Sigue viviendo en su casa, paga sus gastos ordinarios y ha dejado de depender de que le llegue el dinero a fin de mes. Eso es lo que puede hacer esta fórmula cuando encaja.
Cuándo lo recomiendo y cuándo no
En Ahorradoras llevamos años viendo casos reales, y hay situaciones en las que tiene mucho sentido plantearlo: tienes más de 65 años, tu pensión no cubre lo que necesitas, la vivienda es tuya y no tienes herederos directos que dependan de ella, o simplemente quieres liquidez ahora para vivir mejor.
Y hay situaciones en las que no lo recomendaría sin pensarlo mucho: si tienes hijos que cuentan con esa herencia, si el mercado inmobiliario de tu zona está en plena subida, o si aún no has explorado otras opciones como la hipoteca inversa o la venta con alquiler garantizado.
Guías completas sobre nuda propiedad
Según el punto en el que estés, te puede interesar una u otra:
- La nuda propiedad como fórmula de inversión — cómo funciona el mecanismo legal y quién puede hacerlo
- Cómo vender la nuda propiedad y cobrar rentas — el proceso paso a paso y las modalidades de cobro
- Comprar nuda propiedad como inversión — para quien está en el otro lado de la operación
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender la nuda propiedad si tengo hipoteca?
Depende del saldo pendiente y del valor de tasación. Si la hipoteca está casi pagada o el valor del piso es muy superior a lo que debes, puede ser viable. Hay que analizarlo caso a caso.
¿Quién paga los gastos de la vivienda?
El usufructuario (tú) sigue pagando los gastos ordinarios: comunidad, IBI, suministros. Los gastos extraordinarios importantes (como una derrama grande) suelen negociarse en el contrato.
¿Tiene implicaciones fiscales?
Sí. La venta de la nuda propiedad puede tributar como ganancia patrimonial en el IRPF, aunque las personas mayores de 65 años tienen exenciones importantes si es su vivienda habitual. Antes de firmar nada, es fundamental revisar tu situación fiscal concreta.
¿Es lo mismo que una hipoteca inversa?
No. Con la hipoteca inversa recibes dinero del banco usando tu casa como aval, pero sigues siendo propietaria y la deuda recae sobre los herederos. Con la nuda propiedad vendes parte de la propiedad a un tercero. Son fórmulas distintas con implicaciones distintas.
¿Quieres que analicemos tu caso?
No hay dos situaciones iguales. Si quieres saber cuánto podrías recibir y si esta fórmula encaja con lo que necesitas, en Ahorradoras podemos ayudarte a entenderlo antes de dar ningún paso.




