¿Sabes qué es la obsolescencia programada?


¿Cuántas veces a lo largo de un año sueles decir «antes las cosas eran de mejor calidad, ahora no duran nada«?

Si conoces un poco acerca de la economía doméstica, entonces probablemente ya hayas escuchado el término «obsolescencia programada».

La verdad es que, como interesada del ahorro, el tema me intrigaba, me puse a investigar sobre esta «obsolescencia programada» que no es otra cosa que determinar la vida útil de un aparato desde su creación; es decir, programar una lavadora para que dure cinco años en lugar de 20 como antes, por ejemplo.

Esta práctica de fabricar productos con una vida útil más corta de lo necesario tiene repercusiones importantes para el bienestar económico de las familias.<

A continuación, exploraremos los pros y los contras de esta práctica para que podamos entender mejor su impacto en nuestra economía doméstica.

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¿Qué es la obsolescencia programada?

La obsolescencia programada se refiere a un tipo de planificación estratégica realizado por un fabricante para limitar intencionalmente el tiempo de uso útil de un producto antes de que deban ser reemplazados.

Esto significa que los productos se diseñan para ser menos duraderos o menos eficientes con el paso del tiempo.

La obsolescencia programada puede ser física (cuando los componentes se desgastan) o psicológica (cuando los consumidores perciben que sus productos ya no son modernos).

Además de acortar la vida de los productos, otro de los objetivos de la obsolescencia programada es generar la necesidad de tener el último modelo de todo (un buen ejemplo son los smartphones).

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Uno de los trucos de esta obsolescencia programada psicológica, es hacernos creer que tener el último modelo de algo nos va a facilitar la vida, es decir, que aunque podamos seguir utilizando algo que es «menos nuevo», nos convencen para cambiarlo.

Seguro que muchas veces has pensado, ¿para qué voy a arreglar algo si casi me sale mejor comprarlo nuevo? Esa creencia nos hace consumir mucho más de los que necesitamos.

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Existen muchos ejemplos de obsolescencia programada, pero los dos más significativos son el de la duración de las bombillas, cada vez más corta para fomentar el consumo,  y las medias de nylon que a finales de los años 20 eran casi irrompibles y hubo que cambiar la fabricación para que no cayera el consumo hasta llegar a las que tenemos hoy en día que se rompen con mayor facilidad.

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La obsolescencia programada plantea muchos problemas, ya que genera una cantidad de residuos superior a la que el planeta puede aguantar, ya que el ritmo de fabricación es cada vez superior y además nos hace consumir mucho más de lo que necesitamos, con lo que nuestra capacidad de ahorro va disminuyendo.

Si te interesa este tema te recomiendo el documental «Comprar, tirar, comprar» coproducido por TVE y que nos revela cómo la obsolescencia programada es el motor de la economía moderna.

 

En conclusión, la obsolescencia programada puede ser beneficiosa para los fabricantes en términos financieros pero perjudicial para muchas familias que deben lidiar con gastos adicionales innecesarios como resultado.

Si bien no hay manera directa de detener totalmente esta práctica, podemos tomar medidas conscientes como optar por productos duraderos y que luego podamos vender cuando sea posible.

Así reducimos ese gasto innecesario mientras ayudamos a preservar el medio ambiente y contribuimos a la economía circular.

Al hacerlo, podemos demostrarle a las empresas que no siempre se trata solo del dinero, sino también del respeto por nuestro planeta y el de futuras generaciones.

Como ves, alargar el uso de los productos mejora no sólo nuestro bolsillo, sino todo el planeta, por eso, en Ahorradoras queremos compartir contigo trucos y consejos caseros que te pueden ayudar a hacer que los productos duren más tiempo.

A los productos de alimentación que compras todos los días no se les puede alargar la vida útil, pero sí puedes hacer que te cuesten un poquito menos imprimiendo alguno de los cupones de descuento para ahorrar en el supermercado que tenemos en nuestro Club Ahorradoras. ¡Únete gratis desde aquí!

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