¿Es aceptable devolver o vender los regalos de Navidad? Una mirada a la tendencia


Durante las fiestas navideñas, es común que la gente se intercambie regalos con amigos y familiares.

Pero a veces, los regalos que recibimos no nos gustan y terminan siendo devueltos o vendidos.

Esta tendencia de devolver o vender regalos de Navidad ha causado controversia en los últimos años.

Algunos piensan que es una forma de conseguir dinero o un regalo que realmente queremos.

Otros creen que va en contra del espíritu navideño y muestra falta de gratitud hacia la persona que nos hizo el regalo.

Un estudio demostró que el 25% de las personas encuestadas había devuelto o vendido al menos un regalo de Navidad el pasado y el 37% dijo que lo había considerado. Aún así vemos que la facilidad de hacerlo ha hecho que esta cifra siga subiendo los últimos años.

Devolver o vender un regalo de Navidad

Hay varias razones por las que alguien podría optar por devolver o vender un regalo de Navidad.

A veces simplemente no nos gusta el regalo, otras, tenemos ese mismo artículo ya repetido o a veces queremos dinero extra para cubrir gastos navideños o para comprar algo que realmente teníamos en nuestra carta a Papa Noel o los Reyes Magos.

Aunque devolver o vender regalos de Navidad puede parecer tentador, es importante pensar en cómo esa persona se sentirá.

Probablemente haya puesto mucho esfuerzo en elegir el regalo y se sentirá herida o decepcionada si el regalo es devuelto o vendido.

publicidad

Pero también es cierto que todos queremos que la persona a la que le hacemos el regalo termine sacándole partido así que es probable que nos parezca bien esta opción. De hecho, precisamente para eso pedimos tíquet regalo, la finalidad es que lo use y se acuerde de nosotros.

Si es algo que no quería, no va a ser así.

Alternativas a vender un regalo

En lugar de devolver o vender un regalo de Navidad hay otras formas de manejar un regalo que no queremos.

Podemos regalarlo a otra persona que pueda apreciarlo más o donarlo a una caridad o organización benéfica.

De esta manera, el regalo puede ser útil para alguien más y mostramos gratitud hacia la persona que nos lo hizo.

Sea como sea, todo estará hecho con la mejor intención, tanto quien lo regala pensando en los gustos de quien lo recibe como quien lo cambia por otra cosa a la que le dará un mejor uso.

Al fin y al cabo se trata de un dinero que otra persona a ahorrado para poder hacerte este obsequio así que lo más inteligente es que ese tiempo que ha dedicado a ganar el dinero que ha costado termine pagando algo que a ti te haga de verdad feliz.

publicidad