Cómo secar el perejil

Una de las plantas a la que más cariño le tengo es a la de perejil, porque la utilizo para la mayoría de mis recetas y a penas requiere cuidados. Si tú también cultivas este tipo de hierba aromática en casa te voy a mostrar varias formas sobre cómo secar el perejil. ¡Se acabó eso de comprarlo en el supermercado!

publicidad

Secar perejil

Antes de ver las diversas formas de secado el perejil, debes saber que en todos los casos conviene que lo recolectes en pequeños ramilletes cortando el tallo junto con las hojas. Elimina las posibles hojas feas y lávalo en un plato con agua. Agítalo con delicadeza y apóyalo sobre papel absorbente para retirar el exceso de agua. A continuación te dejo 3 opciones para secar el perejil:

  • Al sol. Tras haber lavado el perejil, coge un hilo de coser y ve haciendo pequeños ramilletes con el perejil de forma que varias hojas queden unidas por el tallo. Cuélgalos en un lugar cálido y bien ventilado; al atarlos por el hilo los ramilletes quedarán bocabajo. Según la humedad del ambiente tardará más o menos tiempo; cuando lo notes seco y con textura ‘crujiente’, lo tendrás listo. Te recomiendo que el proceso de secado sea en el interior de la casa para que no coja olores del exterior y lo tengas bien controlado.

Secar perejil

publicidad

  • Microondas. Coge las secas humedecidas y mételas en el microondas. Déjalo un minuto a máxima potencia, y después ve controlando cada 20 segundos hasta que esté completamente seco. Dependiendo de la cantidad que metas y la potencia de tu microondas necesitará más o menos tiempo. Pícalo y guárdalo en un bote bien cerrado.

Secar perejil

  • Horno. Esta forma es similar a la del microondas, pero en este caso colocamos el perejil previamente lavado sobre una bandeja de horno. ¡Pero cuidado! No pongas el horno a máxima potencia sino que esto debe hacerse cuando ya ha sido utilizado y sólo queda el calor residual. Es una forma no sólo de que seques tu perejil para el consumo sino que además utilizas el calor del horno tras haberlo usado.

La mayoría de nuestras recetas baratas suelen llevar una pizca de perejil para darle ese sabor inconfundible, así que te animamos a que cultives tu propia planta.