La diferencia entre ahorrar e invertir (y por qué deberías hacer ambas cosas)


Mucha gente usa los términos «ahorrar» e «invertir» indistintamente, pero en realidad significan dos cosas muy diferentes.

Ahorrar es apartar dinero para usar a corto plazo en algo que ya tienes planeado o para dejarlo en la cuenta sin un fin específico.

En cambio, invertir es poner tu dinero en activos con el objetivo de hacer crecer tu riqueza con el tiempo. Aunque ambos son importantes, invertir ofrece una serie de ventajas que el ahorro no puede igualar.

En este artículo vamos a profundizar en las diferencias que existen entre ahorrar e invertir y por qué deberías hacer ambas cosas.

invertir

Ventajas de invertir sobre ahorrar

Cuando inviertes tu dinero, esencialmente estás comprando una parte de algo (como una acción o un bono) con la intención de que valdrá más en el futuro de lo que vale hoy.

Esto significa que no solo tienes el potencial de hacer crecer tu patrimonio con el tiempo, sino que también puedes ir batiendo a la inflación.

Por ejemplo, digamos que tienes 1000 en ahorros y los precios al consumo aumentan un 2% el próximo año, lo que sería poco cuando este año la inflación ha sido de alrededor del 10% (pero no es lo normal).

Para mantener tu nivel de vida, necesitarás 1020 solo para cubrir los mismos gastos básicos (suponiendo que tus ingresos no cambien).

inflacion

Sin embargo, si invertiste esos 1000 y obtuviste un rendimiento del 2%, entonces tendrías 1020 para cubrir los gastos con lo que no tendrías que echar mano de tus ahorros para compensar esa diferencia producida por la inflación.

Puede que no parezca mucho, pero imagínate esa inflación acumulándose año tras año. Si tu dinero no está generando nada, sucede lo que comúnmente llamamos «nos estamos comiendo los ahorros».

Invertir también ofrece otra ventaja clave: rendimientos derivados del interés compuesto. Cuando obtienes un retorno de tu inversión y ese dinero lo mantienes invertido, tienes la oportunidad de que crezca aún más, ya que sigue invertido el rendimiento de la inversión.

Lo verás claro con este ejemplo: si inviertes 1000 y obtienes un rendimiento del 10% el primer año, tendrás 1100 al final del año.

Pero el año 2, ganarás el 10% de los 1000 iniciales más el 10% de los 100 que te había generado tu inversión el primer año así que acabas teniendo un rendimiento de 121 el segundo año en lugar de los 100 que te dio el primero.

Y sigue creciendo como una bola de nieve progresivamente, año tras año. Claro, ahí la clave está en no sacar ese dinero y mantenerlo generando más interés de manera compuesta.

Si todo eso aún no te ha convencido para comenzar a invertir, entonces considera esto: no invertir conlleva su propio conjunto de consecuencias.

Cuando mantienes todo tu dinero en una cuenta de ahorros en efectivo (o debajo del colchón), está prácticamente garantizado que perderá valor con el tiempo debido a la inflación. De hecho, si la inflación promediara el 3 % anual durante los próximos 10 años y tu cuenta de ahorro pagara un interés del 0,5 % anual, ¡entonces el poder adquisitivo de tu dinero se reduciría a la mitad!

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Invertir puede implicar cierto riesgo (que lo tiene, y tienes que tenerlo muy claro), pero no invertir también.

Entonces, si realmente quieres aumentar tu riqueza y proteger tu poder adquisitivo a lo largo del tiempo, ¡comienza a aprender de inversión!

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Cuándo empezar a invertir

Lo ideal es empezar cuanto más pronto mejor para dar tiempo a que el interés compuesto haga crecer nuestro dinero y también beneficiarnos de la inversión en el largo plazo, lo que minimiza el riesgo. Aún así, nunca es demasiado tarde para empezar a cosechar los beneficios que pueden ofrecer los rendimientos compuestos.

Antes de empezar debes tener en cuenta tu situación financiera para determinar si la inversión es para ti, si es el mejor momento y conocer el amplio abanico de modalidades de inversión que existen para conocer sus riesgos y encontrar la que vaya mejor contigo.

Ventajas de ahorrar sobre invertir

La persona que invierte previamente ha tenido que ahorrar por lo que el paso de ahorrar es necesario. No solo con la finalidad de invertir si no porque, para unas finanzas sanas, es imprescindible disponer o comenzar a crear cuanto antes un fondo de emergencia.

Una vez creado ese fondo que te permitirá disponer del dinero necesario cuando surja cualquier imprevisto, necesitaremos ahorrar para objetivos que nos hayamos trazado para el corto y medio plazo.

Por ejemplo, unas vacaciones, costearnos unos estudios, asistir a un congreso, la comunión de la sobrina…

Para todas estas cosas es necesario ahorrar. Ese dinero que tú vayas necesitar para estos planes, a mi parecer, no deberías tenerlo invertido. La finalidad es usarlo para un fin específico que ya tiene nombre y fecha.

Para lo demás, la inversión puede ser un buen destino para ese dinero.

En conclusión, ahorrar e invertir son dos formas de darle un uso a nuestro dinero aunque a menudo se confunden entre sí. Los ahorros están destinados a objetivos a corto plazo. Las inversiones están destinadas a aumentar tu riqueza con el tiempo, pero debes saber que vas a asumir más riesgos.

ganar dinero

Invertir tiene una serie de ventajas sobre las cuentas de ahorro, incluida la lucha contra la inflación y la rentabilidad compuesta. No invertir tiene sus propios riesgos, que incluyen perder poder adquisitivo debido a la inflación y tener poco o ningún potencial de crecimiento para tu dinero.

Mi recomendación es que si das el paso de comenzar a invertir, no lo hagas con todo tu capital si no que dispongas de un sólido colchón de tranquilidad y unos ahorros extra. Nunca inviertas un dinero que vayas a necesitar en el corto o medio plazo y aprende acerca de inversión antes de dar el primer paso.

Ten en cuenta que no somos asesoras financieras autorizadas. Toda la información publicada en esta página web 
debe considerarse meramente como una opinión, no como un asesoramiento personalizado de inversión. Por tanto, 
no nos hacemos responsables de posibles pérdidas incurridas por tu parte. Recuerda que rentabilidades pasadas 
no son garantía de rentabilidades futuras y que cualquier tipo de inversión conlleva riesgo de perder dinero.

Debes saber que los valores, instrumentos o inversiones que mencionamos pueden no ser adecuados para tus objetivos
de inversión, posición financiera o perfil de riesgo, por lo que debes tener en cuenta dichas circunstancias, 
procurándote el asesoramiento específico y conocimiento que puedas necesitar para tomar tus propias decisiones 
de inversión.

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