Lo que “La magia del orden” de Marie Kondo ha influido en mi vida

Publicidad

Tengo que decirte que supe del método Konmari (es así como se le llama al método de organización de la japonesa Marie Kondo) gracias a este post de Belen que recibió miles de visitas.

 la magia del orden. marie kondo

Tras esto me encontré que se empezó a hablar de su libro “La Magia del Orden” en varios grupos de organización del hogar en los que estoy ya que soy muy fan de la organización en todo todísimo como comprobarías si participaste en mi reto minimalista o si lo has leído o puesto en práctica posteriormente.

Puedes acceder a él y a todos los consejos que contiene para ser capaces de conseguir vivir tranquilas y felices disfrutando de todo en todo momento. Lo tienes aquí , también el imprimible para llevar tu propio seguimiento. Totalmente gratis.

También he escrito un montón de post que encontrarás  en la sección de ahorro de “Tiempo y Espacio” de Ahorradoras compartiendo experiencias propias y también recopilando los mejores consejos que he leído de productividad personal y gestión del tiempo y el espacio. (Mi biblioteca está llena de libros de esta temática).

Pensaba que lo sabía  todo, fíjate, que con los consejos que ya había leído y practicado el libro de Marie Kondo tampoco me iba a aportar mucho más pero sin embargo, el hecho de que haya sido un súper ventas, que trate un tema que me apasiona (ese y las finanzas domésticas son mi debilidad) y que este año esté muy entregada a la lectura hizo que le echara un visitado en mi reciente visita a Madrid, en la Fnac de nuevos ministerios un rato antes de la cabalgata de Reyes. Miré ese y otros tantos.  Menudos pelos y cansancio llevaba entre reuniones y rutas por la capi :-O.

 

Al final se nos echaba el tiempo encima y había una cola en caja que pa que así que decidí hacer el pedido a Amazon el día siguiente en el AVE de camino a Vinaròs. A los dos días lo tenía ya en casa.

Qué me ha parecido el libro “La magia del orden” de Marie Kondo

No es como creía. Es diferente. Te diré por qué: imaginaba un libro lleno de consejos, solo de consejos que poner en práctica y sí, los hay pero más bien está estructurado como una novela.

Marie Kondo nos enseña su método a través de ejemplos, de casos de clientes suyos ya que se dedica a ayudar a organizar casas.

Pone mucho énfasis en eliminar, principalmente. Sí que nos enseña cómo organizar lo que tenemos (en cuanto a forma de doblar, de colocar verticalmente y por colores…) pero el grueso del libro está enfocado a eliminar trastos.

Hace seis meses que he empezado a quitarme de encima lo que no uso bien vendiéndolo como te dije en este post ganando bastante dinero, donando o tirando. Y pensaba que ya lo tenía todo hecho pero el libro me ha abierto los ojos. Había ciertas cosas que no me planteé tirar por apego a ellas aún sabiendo que ni las uso ni las usaré por lo que serán siempre un trasto.

Pues bien, cuando estás leyendo el libro  y conoces cómo debes relacionarte con esos objetos que no te dan felicidad te entra una necesidad imperiosa de deshacerte de ellos. Y te das cuenta, al menos a mí me ha pasado, que está clarísimo que hay que tirarlos, que no tiene sentido “cargar con ellos”, por “respeto” a ellos y a nosotras. Los motivos que nos explica Marie Kondo hacen que nos sintamos bien, incluso, desechándolos.

Me ha gustado la ternura que me ha transmitido la autora, te hace abrirte a una nueva mentalidad y eso ¡me fascina en cualquier libro! Yo nunca me había planteado ver las prendas y objetos como algo con vida, con energía, algo a quien poder hablarle y darle las gracias por haberme sido útil un tiempo pero despidiéndome de ello porque su etapa conmigo ya pasó, porque ahora necesito dar espacio a otras cosas (no por ello materiales).

Publicidad

Nunca antes me he planteado que una persona puede hablarle a una casa, puede tocar la ropa y sentir emociones mientras la dobla y la coloca en su armario, la relación que mantiene con los calcetines, su bolso el cual vacía cada día. En algunas cosas no estoy tan de acuerdo, como ésta última. No tengo ninguna intención de vaciar el bolso cada día al volver a casa pero sí veo mi relación con las cosas de diferente manera tras leer su filosofía.

Otras las veo desfasadas, poco adaptadas a estos tiempos como sistemas a la hora de archivar documentos que fácilmente podrían sustituirse con el uso de Evernote o similar como comenté en mi libro.

¿Me ha ayudado el libro de Marie Kondo?

Sí, me ha ayudado a ver los objetos como seres con vida. ¿Alucinas? Yo también pero creo que no va desencaminada. Terminas apreciando más las cosas que decides quedarte tras la criba e identificando aquello que te hace feliz que es lo que has decidido quedarte. Solo cosas bonitas, que te dan felicidad. Y son pocas, ya verás.

Personalmente te aconsejo que leas el libro, siempre viene bien enriquecerte con experiencias de personas expertas en un campo y el de la organización yo creo que nos interesa a muchas y muchos. Cuesta unos 14€, no es nada para el impacto que puede tener en tu vida.

Te recomiendo que vayas poniendo en práctica los consejos a medida que los lees. Verás que te entra el arrebato de coger bolsas de basura y empezar a llenarlas, hazlo, antes que esa magia se esfume.

El segundo día llené tres bolsas de basura y eso que ya había hecho limpieza profunda los últimos meses pero, en las cosas que hasta la fecha dudaba, es como que ya tenía el permiso de Marie Kondo para definitivamente echarlas en la bolsa. Cuando te pones a ello veras que sientes como que ella te está guiando u observando jajaja. Raramente te arrepientes de haber tirado algo y el espacio que queda bien merece la pena.

 

Mi objetivo estos últimos meses es vivir una vida frugal, minimalista. Y esto no es más que separar el grano de la paja, tener solo lo que necesito de manera que gano espacio, disfruto de él al tener que limpiar mucho menos. Lo mismo con las emociones y con el tiempo, se trata de quedarse sólo con lo bueno, útil, positivo. En definitiva con lo que nos hace felices. El libro me ha aportado en la parte de hogar, dándome alas para eliminar mucho más de lo que imaginaba.

Fue empezar a sacar cosas de los armarios y cajones (abajo te dejo una instantánea) y ponerme a seleccionar “a saco”. Por cierto, últimamente me veo más pelo en los brazos (es que ahora lo he visto en la foto al ponerla). La Lumea me está funcionando divinamente en piernas y “bigote”, es una maravilla como te conté aquí. ¿me recomiendas usarla en brazos? Hay gente partidaria de depilar los brazos y otra que no. Me gustaría saber tu opinión.

 

Ejemplos de cosas que sido capaz de tirar/ separar para donar tras leer “La magia del orden” de Marie Kondo.

  • Muestras de champús, geles… que acumulaba para ir de viaje desde tiempos lejanos. Me quedé solo con lo nuevo.
  • Amenities de hoteles desde el principio de la humanidad ?
  • Utensilios de cocina que no uso y eran un obstáculo para acceder a los que sí utilizo
  • Libros que ni me van ni me vienen y que generalmente me han sido dados
  • Películas que me regaló un vecino y que no veré pero las guardaba por si acaso (de eso hace 5 años)
  • Esponjas de estas que me han ido regalando con la compra de productos y que juraría que por alguna razón extraña se han reproducido

  • Caramelos que ya estaban pegajosos. No me perdono haberme lanzado como loca a recoger los caramelos que lanzaban los reyes este año en la Castellana cuando en casa no comemos ninguno. Si es que, me lo ponían tan fácil…. en fin… Menos mal que mi madre no les hizo ascos y a los niños que tenía filas atrás les di la mayoría:P.
  • Cucharas de silicona de cuando la niña tomaba papilla muy desgastadas. (Las guardaba por si las quería para los muñecos)
  • Fundas de móvil que ya no tengo (o tapas traseras)

 

  • Llaveros, tapones y otras pequeñeces que se pierden por los cajones
  • Mantelillos individuales que tenía desde que nos casamos y que estaban descoloridos cuando ya tengo otros más nuevos.
  • Bolsa nevera que llevamos a la playa, que ya era de segunda mano y que estaba muy viejita, la pobre… ¡Me había acostumbrado a verla y no me había dado cuenta! Lo gordo es que el verano pasado ya le había buscado sustituita. ¿Pa qué dos, pa qué? A ver, que me lo expliquen. Ansia de acumular por si….
  • Maquinilla de cortar el pelo. ¡Cómo es posible que mi marido acumulará tres y dos no funcionaban! Grrr….
  • Capa de tinte horrorosamente teñida desde que estudie peluquería (la de tintes que ha soportado desde el año 96). Me pregunté:- me hace esto feliz??? La respuesta fue clara ?
  • 10 o 12 botellines de agua vacías para rellenar. ¡Con un par sobra!
  • Rulos que se calientan en un cazo (que recomendaban mucho hace unos años en un foro) y que solo usé un par de veces.
  • Cinturones horrorosos que venían con los jerséis largos de los chinos
  • Gomitas para el pelo que son sumamente pequeñas y no dan ni una vuelta
  • Más cosas que a medida que recuerde iré añadiendo porque tela…

Las claves para adelantar tanto en mi proceso de eliminación o destrasteo fueron dos:

  1. Hacerlo mientras leía el libro. Si no después te enfrías, te lo digo yo.
  2. Hacerlo sola ?. Vas mucho más rápida y decidida sin que nadie te pare. Sinceramente, mi marido, mi hija y mi madre habrían sido grandes enemigos en esta batalla. (mi madre leerá esto, mi marido está tan metido en las tareas de la web que no se ven que no creo que lo lea ;-)).

Finalmente y esperando te haya sido útil mi entrada de hoy, te dejo el enlace para que puedas saber más sobre este libro superventas, leer otras opiniones o comparlo. Si lo haces o ya lo has leído, déjame abajo tu comentario. También si tienes algún truco para tirar pijamas mega usados sin que te duela el alma. Este paso aún no lo he superado…

Mil gracias 🙂

Publicidad
Comparte el ahorro: